Hasta mediados de 1950 las tablas de surf se fabricaban con madera de balsa. Después de experimentar con nuevas maneras de shapear y la utilización de materiales más convenientes, llegó la espuma de poliuretano y revolucionó el mundo del surf. La espuma de poliuretano es un material mucho más ligero, más fácil de moldear pero, evidentemente, sintético. Este material se convirtió en el estándar de la industria y muchas de las tablas de hoy en día provienen de la espuma de poliuretano (PU) o materiales similares.
Sin embargo, la utilización de materiales no sintéticos alternativos (bambú, madera, cáñamo...) se ha vuelto a plantear en los últimos años y con varios casos de éxito. Uno de ellos son las Bread-boards, las tablas de surf fabricadas a partir de barras de pan duro. Varios shapers internacionales han descubierto las ventajas del pan duro a la hora de moldear y dar la forma precisa a una tabla. Es por ello que su utilización se está extendiendo por reconocidos talleres de fabricación de tablas de todo el mundo.
La industria ha visto también con buenos ojos la oportunidad de desarrollo de materiales complementarios y su utilización con las Bread-boards, tales como las fibras de chorizo o mortadela. O el desarrollo de parafinas especiales para estas tablas, con nuevos aromas como mermelada, tomate o mantequilla. Todo apunta a que estas nuevas eco-tecnologías estarán pronto al frente de la industria de tablas, al tratarse de materiales mucho más limpios y fáciles de moldear.


